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martes, 1 de enero de 2013

:: Feliz Convivencia ::




Todo empezó con un cepillo de dientes en el botiquín. Luego siguió un poco de ropa olvidada en su casa para no andar con tanto bulto cuando me quedaba.
En un dos por tres ya pasabamos 4 de los 7 días juntos, y cuando nos dimos cuenta yo ya iba a mi casa de visita 1 día a la semana.

Convivencia: Aún pienso en esa palabra como en algo terrible. Algo de lo que hay que huir pavorosamente antes de que la rutina nos consuma por completo.
Y es cierto. Es así. Sólo que ahora he comprobado que la cotidianidad es necesaria para establecer ciertas rutinas y  lazos. Así me pasó y me pasa todos los días cuando me acuesto y me levanto con un ser humano que aprendo a conocer minuto a minuto, que me sorprende en las mañanas con su cara de sueño o en cualquier momento con sus risas espontáneas y sus "Te Amo" a flor de labios.

En el fondo, es una mezcla rara que se da en nuestra convivencia llena de amor y que por ningún motivo nos aburre, aunque es claro que el hecho de hacer todos los días lo mismo puede ser peligroso.

¿Cuál es la clave para una relación de convivencia exitosa?
Yo diría que es la comunicación.
Cuando te comunicas con el otro definitivamente la cotidianidad se rompe de algún modo, porque todos los días nos pasan cosas diferentes. Eso matizado con un toquecito de cariñitos hace milagros.

En lo personal, aunque llevo poco tiempo viviendo una "rutina" debo decir que la experiencia me ha enriquecido profundamente. Nunca antes me había pasado, sentir una sensación tan rica al estar con otra persona prácticamente a todas horas y seguir queriendo que el día sea más largo para poder disfrutarla sin culpas, ni la preocupación de saber que al día siguiente estarás muriendo de sueño si al acostarse las manos empiezan a curiosear bajo las sábanas.

¿A alguien más le pasa?

martes, 30 de octubre de 2012

:: Mi experiencia BI con la chica LES ::


Soy heterosexual.
Soy heterosexual.
Soy heterosexual.
- El mantra de las heterocuriosas arrepentidas-

Hace muuuucho tiempo, tanto que no he sacado las cuentas exactas, me invadió una curiosidad que no pude frenar.
Una curiosidad peligrosa sobre el hecho de fantasear reprimidamente con alguna chica semidesnuda.

Confieso que el solo hecho de pensar en el morbo de una situación como esa me ponía a mil por hora. Pero al segundo después me empezaban los cuestionamientos y los terribles pensamientos sobre lo malo que es eso, que sucio es fantasear con alguien de tu misma condición, no es normal.
-¿Qué iba a decir mi mamá?-

Finalmente eché por tierra cualquier pensamiento pecaminoso que no incluyera a un macho viril y sudado, icono de la reafirmación de mi heterosexualidad indiscutida.
Sólo que en realidad, no contaba con que mi propia inconsciencia delataría mi más profundo secreto.
-Nota.: Nunca mezclen alcohol en exceso si no pueden controlar ciertos impulsos.-

Les contaría detalladamente como conocí a una chica "Les" que me encantó desde el momento que la ví, de como la seduje y me la llevé a la casa para experimentar esas cosas prohibidas que tanto me llamaban el instinto. Pero la verdad no me acuerdo.
Lo que pasó es que me curé como si el mundo se fuera a acabar, y cuando desperté en la mañana... -la historia se vuelve predecible- estaba en mi cama, desnuda, acompañada de una mujer también desnuda y que olía a shampoo de frutillas.

Podría decir que ya consciente me atreví a experimentar esas cosas deliciosas que imaginaba mi mente ya con materia dispuesta para mis antojos. Pero no. La realidad es que me corté entera, no sabía qué decirle, pensé que se iba a ofender y que la había cagado al máximo. Ni siquiera sabía como se llamaba.
- QUE Vergüenza-
Pero sin embargo ella me miró cariñosamente y entendió todo.
Quizás cuántas heterocuriosas habían estado por allí antes.

En resumen, después de tan confuso incidente nos dimos tiempo de conocernos y ahora sí, en conexión con mente y cuerpo, decidimos salir por un tiempo hasta que se dio una pseudo relación que duró 3 meses.

Si me preguntan, fue la experiencia más extraña que he tenido en la vida.
La que más he disfrutado y a la vez odiado, no por el hecho de estar con una chica Les, sino por el hecho de que ella era una celópata compulsiva.

Aprendí que estar con otra persona es estar sin condición de sexo, que por dentro somos todos iguales y llevamos los mismos sentimientos. Puede que la sociedad nos condicione a reprimir nuestros deseos de experimentar o de enamorarnos de un par de género, pero estando con ella entendí que los prejuicios no valen nada.

Pero aún así -no por condicionamiento, ahora estoy segura- prefiero a los hombres más que a las mujeres.

viernes, 29 de junio de 2012

:: Explícame, por favor. ::


Los últimos días de Febrero te vi parado en el andén 1 con tu mochila a la espalda y una guitarra en la mano. 
Se supone que pasaríamos dos días juntos, pero por nada dormiríamos en la misma cama. Habíamos hablado unas dos semanas antes al respecto. Sólo la buena onda, tu y yo en Valparaíso en el fin del verano.



Empezamos tomando cerveza con absenta, como a la 1 de la madrugada me quisiste besar. ¿Te acuerdas? 
al final me agarraste en un semáforo y tuve que correr para que no pudieras alcanzar mis labios, yo estaba muerta de la risa. 
Se supone que ambos iríamos a bailar y después volveríamos al hostal, donde no encontramos otra habitación que no fuera con cama matrimonial. Forzosamente dormiríamos juntos, pero tu y yo de un extremo a otro.
Lo recuerdo perfectamente, bailábamos Morrisey en el Máscara tomando cerveza, estaba llenísimo!
Nos miramos, me agarraste y pusiste tus labios sobre los míos... seguido de tu lengua curiosa allanándo mi boca a su antojo, yo te dejé. Y no nos separamos más.
¿Te acuerdas de ese fin de semana en Valparaíso?
Cuando caminábamos por Pedro Montt, Anibal Pinto, Condell, la plaza Sotomayor?
Las veces que nos agarramos de las manos y abrazamos en la mitad de la calle, o cuando me compraste un York en el kiosko (yo la santiaguina que no había salido nunca de la R. Metropolitana)
Todas esas veces en que pasaste por mí al terminal, cuando no nos levantábamos o teníamos que salir apuraditos antes de que nos echaran del hostal, o esas veces en que nos fuimos a matar la tarde a la playa de Viña del Mar, o cuando ibamos a esos "cafecitos ricos" del cerro alegre dónde la última vez que fuimos nos agarró la lluvia en mala, y llegamos todos mojados a tomar chocolate...

En el fondo, quiero pedir disculpas públicas a esa persona de la que hablo, a la cual le rompí el corazón de la peor forma. Siempre tendré los mejores recuerdos de nuestra relación, para siempre. Recuerdos intensos marcados con fuego en mi piel.

Hasta siempre Negro. Sé feliz.

sábado, 3 de diciembre de 2011

:: Pelotudo a la vista ::



Como dice mi lolo, ser un boludo no cuesta nada. Acá en Chile no se usa ser boludo, se usa ser pelotudo o derechamente hueón. Y en el sentido amoroso... un hijo de su puta madre.
Adivinen cuál es el que me aqueja hoy.


Todos los hombres son iguales, reza el dicho. Pero yo he descubierto que es absolumente falso. Lo que nos puede confundir a veces, es que son parecidamente tarados, parecidamente descarados y aprovechadores, parecidamente mentirosos, pero la palabra clave es "parecido", porque hay algunos más y otros menos. Y al final si todos fueran iguales, las mujeres no tendríamos necesidad de sufrir ya que usaríamos perfiles y manuales de cómo funciona el sistema.

Hace un rato atrás, conocí al hermano del amigo de uno de mis amigos. Suena complicado, pero el resultado es el mismo y pienso que ya lo pueden intuír.
Al principio no era nadie más que un accidente de la vida, hasta que se empezó a poner cargoso: sus 1313's, las palabras bonitas y todo el asunto. A la tercera salida me dijo que tenía un hijo que no veía y que estaba demandado por pensión. Dos citas más adelante me confiesa que fue detenido por fumar droga en la vía pública. Una cita más y yo ya estaba lista para estrellarme contra un muro y arder en llamas (fracasar, dicho de otra forma).
Ahora que lo analizo, pienso en dos cosas:
Qué me hizo seguir saliendo con él. (Esa ya la tengo más o menos clara: Sexo. Pero buenísimo.)
Y que los hombres tienen distintas manera de ser hijos de su puta madre, es como un sello personal...
Pero también es problema de las mujeres. Nosotras también nos encargamos de seguir fabricando pelotudos.
¿Cómo? aguantando por ejemplo que el tipo no invite nunca a salir.
O permitiendo que llame cuando quiera y se aparezca cuando quiera.
O inflándole mucho el ego de macho alfa.
O peor: aún sabiendo que anda con otra(s), le permitimos seguir en nuestras vidas, y las más extremas los perdonan más de una vez.

Chicas, lo primero que hay que tener en cuenta es que todos los hombres guardan un HDP dentro. Hasta los más pequeños vienen con ese potencial en la sangre. Vacunemos a nuestras nenas de pequeñitas para que no piensen con el cerebro de la princesa Disney, así cuando le toque enfrentarse a un pelotudo tendrá armas de defensa, y cómo saben, en una de esas se logra cambiar el mundo...

domingo, 9 de octubre de 2011

:: Confieso ::



Confieso que nací el 3 de abril de 1984, día martes, y que desde ahí la lucha ha sido inacabable.
Mi signo es aries y mi característica es ser soñadora. El amor nunca se me ha dado como quiero, pero no pierdo las esperanzas.
Confieso que mi primera comunión la hice en la iglesia de San Francisco en el centro de Santiago.
En esa misma iglesia pedí por un amor que nunca me fue correspondido. Allí le agradecí a Dios todas las cosas lindas que me pasaron. No soy católica.
Confieso que siempre quise hacer lo que se me diera la gana. A veces es mejor pensar antes de actuar.
Mi familia es chica, apenas somos 5. Una vez ví a mi padre llorar.
A veces me pierdo en fantasías misteriosas. No me gusta el mundo sin justicia.
Me gustaría ser más ambiciosa, aunque a veces soy lo suficiente para alcanzar mis metas.
Confieso que me carga lavar la loza y que me digan "Cecilia", prefiero los apodos cariñosos y que me den largos abrazos.
Una vez pensé que era adicta al sexo, pero luego descubrí que sólo era un ímpetu malicioso (?) o las ganas de querer a alguien sin restricción.
Confieso que me gustan las aventuras, quiero estar con alguien que no sea aburrido y que yo sea su prioridad número uno. Soy egoísta, me creo el centro de atención. Escucho rock y odio la música romántica porque me da miedo ser mamona.
Confieso que me entrego siempre al 100%, y por lo mismo me han pisoteado el corazón miles de veces.
Nunca me he casado, no me gustan las formalidades. Prefiero la unión libre y tomar coca cola por la mañana.
Escribo poesía que no me gusta y me cargan las flores (pero amo los chocolates).
Mi color favorito es el rojo y una vez lamí la sangre de otro.
Confieso que subí un par de kilos, algún día los bajaré.
No me gustan los postres y amo el sushi.
Quiero tomarme un trago ahora.
A veces fumo más de lo que me gustaría.
Me carga dormir sola.
Confieso que no me creo nada de lo que los hombres dicen.
No me creo bonita, pero me gusta que me lo digan siempre.
Mi afición es el cine y hablar incansablemente con todo el mundo.
Llevo tres libros sin terminar, estudié dos idiomas que no hablo, y siempre me cuesta terminar lo que empiezo.
Soy volátil, cometa, estrella fugaz en el cielo de otros.
Mañana es mi último día de descanso.
No me gusta hacer cosas que no siento, pero sí me he sacrificado por otros. Incluso gente que no vale la pena.
Mi conciencia no está tan limpia.
No me sé persignar en el evangelio de San Lucas.
Llevo una lista de las cosas que me faltan por hacer antes de morir.
Mi manuscrita es una mezcla de imprenta con cursiva.
No me gusta hablar de política ni de religión.
Domino muchos temas, pero todos superficialmente.
Mañana será otro día, pero no sé si eso es bueno.
Confieso que soy fuego, agua, tierra y mucho corazón.

lunes, 22 de agosto de 2011

:: Citas a ciegas ::


Hace algún tiempo atrás estuve saliendo con un chico por algunos meses. Hasta ahí todo bien, mis amigas me felicitaban, mis amigos estaban felices de verme con alguien, y por unos breves momentos todos me hicieron sentir que ése era el propósito de una vida normal: establecerse y todo lo que eso conlleva...
Hasta que me dí cuenta de que el tipo era un pelotudo y se acabó el sueño. Y el de todos.

¿Cuántas veces me ha pasado eso mismo? No sé, unas cuantas decenas. Ya mis amigos y cercanos están prendiendo velas a San Antonio esperando que no me quede a vestir santos.
Es que... para ser realista, a veces ser la amiga soltera del grupo no es fácil (Para ellos).

Si me preguntan a mí, la mayoría de los días me gusta la idea del no-noviazgo. Salgo con quien quiero, hago las cosas que quiero y no le doy explicaciones a nadie. Sin embargo mis "amigas" se han metido en la idea de que ya he estado sola por mucho tiempo, que la primavera nos pone nostálgicos y se han confabulado para armarme citas a ciegas.

¿Yo? por favor, ya no quiero salir con alguien que me mirará con cara larga para que le ayude a pagar las cervezas, ni quiero sacrificarme para ir al carrete de un gil que no conozco, ni menos perder la identidad y pasar de ser JUANITA para ser "la polola de" "la nueva amiga de" o simplemente "la de turno". No quería volver al ruedo de las citas inútiles.

Pero como ya parece que no es opción, oficialmente mis propias amigas me han empujado al ruedo. Y es que esas mujeres no se pueden quedar quietas con sus propias vidas, sino que también andan buscándo cómo echar a perder la de las demás.

Cita a ciegas 1: Mi amigo bakán.

Sandra, mi amiga de la pega, ha estado insistiéndome hace no sé cuánto tiempo que tengo que agarrarme a un mino que tenga que ver con mis gustos (que ella considera "fuera de lo común") pero que a la vez sea un cabro tranquilo y no un reventado de mierda... como generalmente me gustan. Así que creyó estupendo presentarme a su amigo Andrés, un tipo de 30 años, tranquilo, y entretenido. Ok... si así me deja tranquila Sandrita voy a salir con Andrés.... no hay de otra.

¿Quieren detalles de la cita? no hay para qué. Una carrera de caracoles hubiera estado más entretenida que espiar mi "entretenida" salida con su "amigo bakán".
Cero temas en común, muchos silencios incómodos y agreguen que el tipo no tomaba, no fumaba ni bailaba apretado. Además me habló de la excelentísima trama de "El señor de los anillos", que sin ofender a nadie, yo odio profundamente.
NEEEEEEEEEXT!!

Cita a ciegas 2: Recurre al internet.

Ya, ok. Honestamente llevo un buen tiempo colgada en una página tipo "meeting" dónde puedes conocer a personas que te tinquen, así como agarrar un chocolate de la vitrina.
Está súper de moda y para ser sincera, ya había conocido a gente por internet antes. So... ¿una más no me matará? ¿o sí?
Además mis amigas dejarán de hueviarme por conseguirme una cita.
Let's get it on!

Así conocí a Gustavo: 1.80 mts., ojos miel, cabello castaño claro, tipo atlético, ingeniero, viñamarino y recién estrenado en Santiago.
1 stage: Intercambio de emails. Tiene cara de interesante. (Logrado).
2 stage: Chat. Intercambio de ideas. Demuestra inteligencia. (Logrado).
3 stage: Reconocimiento en Facebook. Datass. Buen físico. (Logrado).
4 stage: Intercambio de llamadas telefónicas. Alerta amarilla. Junta inminente.
5 stage: Reconocimiento insitu.

Llegando al nivel 5 nos fuimos como avión. Fue mucho más entretenida que mi cita a ciegas anterior (aunque, ahora que lo pienso... ver pasar el día por la ventana también hubiera sido MÁS ENTRETENIDO que salir con Andrés), hablamos de todo, coincidimos en muchas cosas, el dato ñoño, la serie vieja, un partidito de pes, leonard nimoy y la cacha de la espada. Súper entrete... hasta qué

TURBIO.

Estando en su departamanto (les mencioné que el tipo no era de Santiago?) saltó la evidencia con resortes, everywhere.
Averiguando un poquito, el cabro tenía polola hace miles de años y ella misma me confirmó que se estaban por casar, ya que ella me contactó a mí para saber quien cresta era yo.
Owned.

Resumiendo, estaba bien como era antes. Soltera, sin preocupaciones... sin la presión social (representada en mis amigas) de estar emparejado para disfrutar mejor la vida. Posiblemente a mucha gente le resulte así, pero para mí por ahora MEJOR SOLA QUE MAL ACOMPAÑADA.

HE DICHO.