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lunes, 6 de febrero de 2012

:: La Manini Remixes ::


Cuando yo era más activista de la literatura participaba en cuanta cuestión se me propusiera. Durante el 2010 hasta principios del 2011 hice muchas cosas y además compartí con personas que hasta el día de hoy recuerdo con cariño.
Entre mis cachivaches encontré un libro que se llama "LA MANINI REMIXES 2009" perteneciente a Rocanroles Bastardos Aedicciones en conjunto con La Polla Literaria y La Manini. Este librito alargado y de contenido misceláneo me lo regaló un poeta argentino llamado Bruno, mejor conocido como Genovesio.
Les comparto uno de los poemas que más me llamó la atención de toda esta pichanga literaria, escrito justamente por Genovesio.

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MI ABUELO ESTALLÓ

La televisión se ha vuelto más importante que el 
abuelo

La televisión es mi abuelo

Hoy mi abuelo explotó
en un cortocircuito general,
urbanamente general.
la usina neonacional
implementó corriente alterna de 330 watts
y mi abuelo
-que también es un televisor-
se vio saturado de energía
vital - su ojo,
programático y senil,
relumbró.
los actores que lo habitan
become supernovas.

mi abuelo estalló esta tarde.
mamá no sé cuándo vendrá
estará mutilada en el mall
tras la explosión de todos los artefactos
de las tiendas neonacionales.

el ojo de mi abuelo
se reparte en astillas
y su cuerpo parece un cajón de frutas de lado
un féretro pobrísimo
con el borde ardiendo levemente.

tras los muros 
se dejan escuchar los lamentos de las vecinas
y los vecinos
y sus hijos,
como yo han perdido a sus parientes.

yo estoy llorando
ahora me doy cuenta.
la vida es terrible
muy terrible
y mi papá está trabajando
y mi mama mutilada
y la gente aúlla
y mi abuelo, esta tarde, estalló.

miércoles, 1 de febrero de 2012

:: El odio de Lú ::

Del libro Entre el Cielo y la Lujuria aparecen estos versos del odio romántico de Lú, que al final duele pero se disfruta en una dualidad masoquista.
-Mary Lú-



Odié tus colores cuando entraron por mis manos.
                            Odié tus rizos, tu sol, tu dulzor.
Odié la sangre y mis venas calientes quemando el espacio
                                                  en el que me encontraba.

Dañé tu recuerdo con el dolor de mis dedos
y avanzada la noche
                              tejí redes con agua,

agua y profunda noche en la mirada que no nos vió.

Odié tu nombre, escupí tu savia
¡Vomité en tus manos mis días!
Rasgué tus muslos buscando a Dios.

Ahogué mi vida.
                           Apagué las luces.
                                                       Te odié a morir.

martes, 17 de enero de 2012

:: el Día 1 de los pensamientos que se vomitan ::

Ya que en este blog convergen casi todas las cosas que me gustan, entonces no se extrañen si empiezan a ver poesía  de todo tipo entre los cachivaches virtuales que expongo aquí.
Ahora mismo estoy analizando la expulsión crónica, amorfa y explosiva de los pensamientos. Algo que quiero explotar hasta el hartazgo.

La poesía en todas sus texturas, colores y sabores le hace bien al alma.



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El DÍA 1

Soy un zombie entre multitudes
                      Con olor a flores y sal de mar.

En un mundo subalterno me equivoco.

Me trago el agua y el exilio de tu cuerpo
                                                    (me expulsaste)
                                                    Me trago mi propia carne
                                                    Colgante de mis huesos.

SOY EL DESPOJO DE UN ACTO COBARDE Y AJENO,
                                                                                          SOY.


SOY el resumen de un MIEDO que te escupió
                                                                  y del cual me culpas.

Mi pelo sucio se enreda en un recuerdo
que viene por mí
y no me deja dormir.

Me alimento de chorros de luz a cada instante.

SOY el DeSeO de un dios sin nombre
                                           al cual le duele mi sonrisa bajo la sábana.
                                           El roce muerto de una mano muerta
                                           que me sacó las entrañas con sus garras.

Sin ojos, la boca, el cuerpo.
Piernas rotas por las piedras del camino.
                                             

                                           ojos salidos.
                                           cuando tu temor me ha consumido.